domingo, 16 de diciembre de 2012

Hoy es domingo, se acaba el mundo y tú duermes


Te conocí tal día como hoy
un día cualquiera de toda la vida
un día marcado por un puente
rojo enamorado
sobre un jardín puesto

Te reconozco en la primera entrada a tu boca el primer diente que se encuentra con mi deseo que se topa con este amor nuestro que es un labio desconocido que habla otra lengua conoce otra comida te tiene otra mano puesta sobre tu mejilla los ojos por arriba y cerca y una respiración mezclada

Sacas tus pechos a secar por la mañana muy cerca de la ventana, se refleja el sol en ellos, lucen noche y deseo, huelen a sueño y cama

Hoy es domingo, se acaba el mundo y tú duermes
Bajo ti, en ti, contigo
Bajo la capita de la grasita de tu piel
Bajo tu boquita desconocida
Bajo y existo

Tienes mucho de amargo
como, por ejemplo, tu saliva
Como si hubieses secado el mundo con tu lengua
Tienes vinagre en tus lágrimas y aliento
Un olor fuerte a campo
Un grito de pájaro
Un sabor a pluma sola

Tienes esa mirada fuerte del que ha visto la muerte y ama la vida
Nadie te escribió ni una sola palabra
Ni te hizo nombre
No te nombró calle
ni amor
No te derritió letra en su boca
Nadie te puso en tinta
con caligrafía de poeta
Pasaste sin palabras
seca