sábado, 3 de noviembre de 2012

Armarse de memoria para desatar los nudos

Tweets del 23 de octubre 2012


Ella y la disolución
de ella y mía
Mentiras y la intimidad en pedazos pasionales
Con pleno desacuerdo y preguntas
Por tu cara saberte
Las promesas conspiran secretamente
He sentido el vacío como disciplina
Quiero ser el único hombre que he amado

Entonces se ve pasar una mala hora
la mala hora de no saber qué hacer sin ti
Y qué soy; sino tres veces tu imagen
En aquellos pequeños días se arropa un interior
Cuando cierro el silencio me alcanza el rumor

Cayendo debió formarse el carácter
Llueve dentro de las plumas cuando llueve
Planta mía, de ojos hecha
Cuando desde la tierra grito se me hacen los pies de barro
Se contusiona el invierno
Intenta, caracol; a ver si hay nieve
Entonces, antes de huir, tómense las medidas del cuerpo
Sentarse sobre las malas horas para que sepan nuestro oculto poder
Armarse de memoria para desatar los nudos
En aquella memoria encontré un recodo
Los peces nos llevan la contra como al agua

A la mala hora siguiente buitre
Desata esa cuerda de tu cuello
Por el flujo de arena tus pies hechos
Por tus prestigios, por tus sogas, por algo
Para detenerte, vapor maldito, maldigo
Para evocarte, aroma
Aquellos días quedan como piedras
Aún tiene recuerdo el dolor
Lentamente se hace lejano
el hastío
Siento de pecho lento
Lentamente poco cayendo
Lento es el olor, lento el rumor
A veces el aire suena a piedra
Quién sabe ser río
o risa
metáfora de carne
Quién sabe si vuelo en mi transparencia

Te multiplicas, tristeza
Ya es lo último: guardar como un olivo la tristeza
Pon tu boca silenciosa para clavar mi llanto
Y aún así la carne vegeta
Amágale a la vida

Tierra mía, mi simiente
árida como un cuerpo
Derrama tu contacto sobre mi rostro
Avaricia, íntima avaricia
Ya me adviertes, ya
Me avisas de campo
enredada
Me rozan cataclismos
urgente en tus brazos
como prueba profunda
sincronía
Y después fallan las paredes
Se oye profunda y añorada
Surges amontonada
haciéndome tristeza
Se hunde la espera, será mañana
Porque quien dice mañana no sabe que dice mañana desconocida
Porque se acabaron los minutos desgastados de se explica
Desde el otro lado la soledad no escucha
Está lloviendo; apunto sobre el cuaderno
Se encierra para derramarse lo peor
Incluso en un charco entra el sol
Puedo para tus pasos lo humano derramar
Y ahora léeme desnudo