sábado, 25 de abril de 2015

Te creí flor de tus muslos, sombra y agua


Tú, mi esperanza, mi hueco, te invoco. Te creí ajena y desconfiada, pequeña y desnuda,... linterna. Te creí flor de tus muslos, sombra y agua. Y sabes a mar de la mañana. Te creí sombra de mis huesos, pecho disperso por naturaleza, vaivén de la semilla, mitad de nada, estéril fantasma. Y yo perdido a mitad de nada, de la lengua, del mundo, de la lluvia; muleta de esta cabeza loca,... de la calle. Adiós, amor, cuando soplan las manos. Y no te olvido. Y no te apartas. Y me pones voz y boca. Sabias son las mareas de tus pechos y los crepúsculos de tu boca.