jueves, 2 de abril de 2015

El cielo de la boca de la noche


La noche es un fantasma infinito, un viento alejándose, un rojo palpitante, que empuja y empuja la tierra líquida de los sueños. En mis manos florece como una flor nueva, efímera y celeste, líquida tormenta de los cuerpos yacentes. Esta noche estás por debajo de los cuerpos mientras tiembla. De la noche son las calles flotantes y mentiras. Se equivocan y engañan a nuestros pasos. Mentira loca suelta. Borracha botella. Y es la única que del abandono sabe. Ese negro «cielo» de sus ojos pegado a su baba espesa.

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