Como las rosas que de noche no se cierran por miedo a morir

miércoles, enero 31, 2018

Sigue al acecho el amor del nunca te vayas. Se nubla, a veces, tu mirada, desaparece, me deja solo. Traspasas todos los límites de la grandeza, y yo, cobarde, te miro. Tienes el poder de la espera en tus manos mis manos. Pues eres esa fuerza alimento de mi boca. Desterraste todas las medidas. Derrumbaste mis muros de preso, mis testimonios rotos. Y sigues dejándome abierto como las rosas que de noche no se cierran por miedo a morir. Ahora me abstengo de todo proyecto que no te tenga a ti como punto de referencia. Entro en la absoluta pasividad salvo contigo en la cama. Quedo colgado entre dos instantes inmóviles mientras nada corre alrededor, para siempre, para siempre. 

You Might Also Like

0 comments

Compartir en Instagram

LEGAL NOTICE & DISCLAIMER:

The content on this blog, including all stories, articles, and media, is part of the Σ-87 Archives project and is intended for entertainment and narrative purposes only. All stories are works of fiction. Names, characters, places, and incidents are products of the author’s imagination or are used fictitiously. Any resemblance to actual persons, living or dead, or actual events is purely coincidental. The psychological analyses and scientific data presented are part of a dramatized narrative and do not constitute professional advice. By reading this blog, you acknowledge that all content is fictional. © Psychology Behaviour : Σ-87 Archives. All rights reserved.
© Carlos del Puente 2026 Aviso legal © Carlos del Puente 2026 | Aviso legal Copyright