sábado, 21 de febrero de 2015

Ella toma de su locura los recuerdos


Todo lo que debo hacer es imprevisto, fuera y dentro de mí mismo, emana. Delante se encuentra el amor fecundo; delante se halla. Y si le digo a mi memoria fecunda: haz lo que te convenga, ella toma de su locura los recuerdos que le vienen en gana. ¡Ay memoria, fiel vasallo! Me engañas, me engañas. Se me ocurre escribirte y me dices que ya lo sabes. Te digo: es nuevo. Me dices: ya lo pensaste. Te digo: no lo recuerdo. Me dices: eres presente. Y yo, y yo, como soy orgulloso, te desmiento desde lo que pienso: «Calla, idiota; eres inerte». -Calla tú; tú eres presente. -Yo soy presente y cierto; tú, memoria. -Tú, discurso del otro; yo, el tuyo. -No me líes. -No te lío. -Calla, amnésica.
-Calla, superficie.

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