sábado, 20 de junio de 2015

Se levanta la estampida de los secretos, la náusea de la nostalgia



Y ya en el tumulto de la masacre florece el hombre del pánico. Es un remolino blanco de millones de existencias. Entre ellas salen algunos hombres de plástico. A tres pasos de la vida vuelan sobre los precipicios. Amanecen en los lóbulos del aire, en el manto del deseo y ausencia, en el intervalo. Se levanta la estampida de los secretos, la náusea de la nostalgia. Y un bésame de la añoranza hace verano. Gotean los días para hacer vida. Se encienden los ojos como atajos, voraces como agujeros.Y va a llover; y de esa lluvia salen pájaros rosa: pájaros de invierno. Se agita el olor en nuestras bocas alejadas. Se abre al amor la carne. Florece nuestra memoria. Y ese barco de tu piel viene por el mar del encuentro. Creces en las raíces del agua. Salen mariposas líquidas de tus hojas marinas como oleadas de nubes que cubren la isla de nuestro encuentro.