domingo, 21 de junio de 2015

Cinco minutos antes del vacío


Te voy a decir en esta tarde de calor que de mis ojos cae la soledad desde que te fuiste. En esta soledad de tu cama he oído gritos, cada vez cinco minutos antes del vacío. Y para reparar el silencio pinto tu almohada. Y un árbol de la vida sin peligros. Y limpio los sueños marchitos como hojas muertas sobre tu sudor seco. Te reparo el mañana por si vuelves. Te enciendo la boca, te pongo las manos a la espera, te hago un rastro para que me encuentres.