martes, 30 de junio de 2015

Estabas ausente como una lengua muerta.


Estabas ausente como una lengua muerta. Y yo, en aquello que no se olvida, soy el silencio negro de la gota. Soy el mensaje de un montón de intenciones. Soy el mensaje de nuestras fronteras. Todas las fechas pasadas son hoy el principio. Quisiera dormir un instante para salir de esta parada del tiempo. Ya no te recuerdo; voy a salir de ti, del fino hilo de tu existencia. Y tú, siempre desnuda en la vida del sufrimiento, en el siguiente paso, en el nunca. Tengo un dolor en la boca cuando algo sucede en esta copia de la vida. Amor, las pupilas no olvidan; son un manojo de venas que enredan tu imagen. Tengo un despertar eterno, un quiero que no acaba, un me niego todas las sonrisas. Me abriría todos los retrasos como si fuesen venas cortadas sobre los brazos. Con sangre me reparo lo que no amanece. Me arrancaría las palabras del hambre, aquellas que hacen sueños.