martes, 23 de junio de 2015

Prometo ser la tempestad de tu boca en las claves del recuerdo


Prometo cumplir con la vida en la próxima parada, en cualquier estación a donde vaya, y no deber nada a las claves del recuerdo. Y no deber nada a la clave de los «perdones», ni a las tempestades del sexo. Prometo no construir más castillos en el aire, ni fortalezas que del amor me proteja, y estar desnudo ante los reproches. Prometo ser la tempestad de tu boca, la tranquilidad de tu paraíso, tu desnuda madrugada. Prometo ser del violín el aullido, de tu piel el tatuaje. Prometo ser una duda que puse en tu boca, el baile de tu mente, el gato de tu cuello. Prometo ser el mar de tus piernas, una dulce orilla donde mis deseos se rompen.