domingo, 28 de junio de 2015

De noche como el ruido de la vela



Y grito, y grito tu nombre en esta noche ciega. Y grito para al final del grito ver tu indiferencia. Y me haces dolor, y vela, y suerte. Y me incluyes como muerto. Y ahora... palpo tu silencio, sus pies, el lugar con el que tocas la tierra, la palma de tu pie silenciosa. Oigo el ruido de la vela, su flama ardiente y muerta, y tú sin saber la mayor parte del tiempo que te has ido como sin darte cuenta.