miércoles, 5 de noviembre de 2014

Pocos saben de catástrofes, de esas de ella



En el borde; así puedo quedarme en la razón de amor loca me apareces como una mirada llena de desastre, rodeada de los contornos del cuerpo vacío. Pocos saben de catástrofes, de esas de ella, a veces vividas hasta sucumbir. Hoy verás amanecer por las ramas por las hojas planas, por los frutos, por las sedosas cerezas, al ras del suelo; y en ti, íntimo despierto. De ti, sí; y del rencor de la muerte: de ese rencor que pone límite al tiempo y al recuerdo. Si vinieras a recordar las palabras que fuiste, aquellos agujeros abiertos, aquellas miradas secretas... El amor también es el viaje de ti a mí de mí a ti y retorno: ese es nuestro Destino echado sobre nuestras manos. ¿Qué culpa tengo yo si ellas nos multiplican limpiándonos la nada como un sucio barro?

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