miércoles, 2 de julio de 2014

Tengo un loco colgado del pecho


En la inmensa oscuridad de la orilla, déjame.
cada vez más
espesa,
más dura, más fría.
En tu desprecio, déjame.
como gota de agua que mata.
Déjame.

Déjame como boca pasada,
vivida, decepcionada.
[prefería aquello que hablas]
Decepciones, crees.
Yo creo aún en tus labios.
¿Para qué? Para un agujero.
¿Para quién? Para ti.
¡Qué crees!

Tengo el corazón como un trompo,
loco, dando vueltas, colgado de las venas.
Un reloj de tiempo con taquicardias.
Escapado, quieto, dando vueltas, suelto, amarrado, sujeto, y abierto.

Tengo un loco colgado del pecho.

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