miércoles, 23 de julio de 2014

Reluce a los pies que soportan la noche


Tan pronto agua, mar, dique, piedra, o profundidad inmóvil. Tu opulencia embriaga, tambalea, escucha, subterránea, muy efímera y amplia, reluce a los pies que soportan la noche. Ensucian el olvido erróneo, tan perdido como nuestras manos,
ahora que los labios desmienten, descobijando las sombras. Te queda como última palabra un tal vez te amo que apacigua el dolor de los pasos. Y hemos recorrido tantas veces ya el color de las sombras! tantas veces el volver! tantas veces en secreto, a tientas, entre los dientes del silencio, entre el dolor de boca y boca,
entre ultrajes que desfallecen! Últimos brazos, último mar y otoño, última caída.

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