lunes, 7 de julio de 2014

En la inmensidad del vacío de las hojas muertas emanan los árboles y eso ocurre todas las primaveras, y algunas tardes



Así anduvo el amor ante un velo, fugaz aparece como un gesto,
se sale de la combinación de las cosas,
en ese caso de la configuración del Universo,
de ese trocito de materia revuelta, desorientada,
en la inmensidad del vacío de las hojas muertas
emanan los árboles y eso ocurre todas las primaveras,
y algunas tardes, ¡maravilla! sucede otra noche,
y un mundo se dispersa, devuelve sus actos,
y ella múltiple, alejándose luego, un día, me recogía en su cama
entre vida y vida, en un segundo para perdernos en la memoria.

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