jueves, 10 de julio de 2014

Si me hablas suenan los rincones a llamada perdida


En exceso amo tu sangre que corre por dentro tus labios,
y por tus ojos que todo lo arreglan.

Si me hablas suenan los rincones a llamada perdida.
Si hacemos el amor huele a ropa mojada.
En la chispa de tus labios se apagan las farolas.

Pretendía encontrar la noche y leí tus renglones.
Si duermo de insomnios a prueba de amor.

Hoy he visto tu sombra en tus manos y duermes; y ríes, y se acabó la mitad del día.
Como un viaje se acabó la mentira del insomnio; como el fondo de un libro chapoteaba el riesgo; el riesgo de tu nombre, así como suena.

.                                                             ****