martes, 17 de julio de 2012

Quiero, amor, que me hagas mito


Tweets del 5 julio 2012


Sale enamorada de su corazón al otro
Nada haya hasta ver el amor
Dicen que en el amor se pierde el color o se cambia porque es uno el otro quien al desaparecer nos deja sin pensamiento ni existencia
Das, amor, sentido a mis palabras; palabras muertas si no estás
Cuando el huésped es el amor no deja ni pies ni cabeza pegados al cuerpo
Cuando se me viene encima cada instante me hago él
pregúntenme lo que me pregunten hablo por su boca
Me hizo un tráiler donde me dedicaba amor de imagen
Como un acopio delante de tus ojos llevo
El espectáculo de amor es nuestro y nube
Tu amor oscila entre tiempo y tiempo; tiembla de amor, eso es todo
Sin espacio, porque es eterno, se conjugan mi frente y tu cuerpo
En la oquedad del árbol hemos dejado nuestro abrazo. Se hizo savia y clorofila
Me gustaría verte como barco o bahía, yendo, volviendo y quedándote
Un grito de anestesia suena en la sala, en el labio, en el laberinto
No hay escalera de emergencia en los hospitales
Un grito oceánico habla del dolor
El sol tiene inflamada la cara
un ojo medio abierto
los labios le queman
y ya es medianoche solar y eso
Se ahuyenta la amenaza de la destrucción del mundo con un vuelo mariposa
¡Que feroz y ensordecido es el pico de la cumbre!
Como árbitro se inventó el tiempo para las riñas de amor
Quiero, amor, que me hagas mito
Para hablar de los siglos tengo tu nombre
Templo donde me ofrezco esclavo de tu tiempo, sacerdotisa
En la pompa de tus manos manantial me haces
Lúbrico es el tiempo, reproductor insaciable, en sus ansias de no quedarse solo y desaparecer como recuerdo humano
Me borras como un juego de tiza con un golpe de mano
Bajo tus escombros confundido con las piedras como piedra sola de viento y agua
Eres miserable sombra de un dios perdido más allá de los tiempos
Que no se levante la planta sin rugir más allá de los montes
Que no esté la Tierra sentada sobre el vacío
Que no hay eco más allá del techo de la Tierra
¿Qué dirán de nuestro mundo cuando otros vengan?
Que fuimos pobres felices creyentes de nuestros inventos de palabra y obra
Vimos más allá del mar del Perú templos al sol de vieja piedra como mirando al mar casi indiferentes al tiempo
Quién me dirá lo que fue de ti, de nosotros, esos que fuimos de calle
Ardo incierto. Por momentos me quemo conmigo mismo. Debo ser un volcán desposeído de su tierra
A quien se abre las venas de libertad le hago un monumento
Por medio de plazas bulliciosas se hace la ciudad teatro
Por solo un silencio me rompes la cara con malas palabras y, del golpe, rompes mi amor dentro de mi boca
Lame el vuelo con lengua de pluma este tu cielo mi cielo
Con proa de cristal cruzan los barcos los mares
Qué triunfo de canto; vienen las palabras de través vibrando las aletas
En esa gran ciudad vivía bien el sinsentido dormido con el alboroto de los obstáculos
Digna memoria. Por la dignidad te pierdes. Rompes aquello que te encuentras. Luego haces cuentos de película a tu antojo
¿A qué temperatura hierve el amor? Tengo que poner la cena e ignoro esto
Un sinnúmero de impacientes tiraron la lira la dejaron desconchada, mellada y sin cuerdas
Fuera domina la inmortalidad
Huésped de mente rompe o complace
La originalidad debería imitar a la estructura del delirio para ser reconocida o tomada por arte o rechazada
Hablas a mi cuerpo creyendo que él te oye
De la muerte que se cae de la silla cada vez que el mundo se mueve
Ese señor que está sentado a la mesa esperando que termines de comer porque sabe que te matará un infarto al instante; ese señor, ese