domingo, 26 de octubre de 2014

Tras la ciudad se escriben versos, claros como los campos en el éxtasis


Tras la ciudad se escriben versos, claros como los campos en el éxtasis del momento, fascinados; campos sin límites de pájaros.

¿Para qué esta baja distancia inútil, esta torpeza, cuando te vas y me dejas con esta tristeza? Esta distancia es un sueño que rompen las letras. Esta distancia escrita mientras las casas habitan o confiesan.

No es leyenda recordar los paisajes, los ecos de su memoria.
No es imposible ser evacuado. Antes había ya éxtasis en tu prosa, hipnótica, precisa como la poética.

En tu juego de manos, en tus ojos y más allá, en el olor de tu cuerpo joven y sensual, contrasta la soledad de tu espera. Y el óxido del refugio cae en decadencia, exhausto y obsceno, como el despertar del recuerdo.

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