lunes, 27 de octubre de 2014

Creer en ti como un sueño desnudo



Y por creer en ti, en el amor, en tu silencio, aquí te espero para extender las alas húmedas de una mariposa bajo tu secreto. Te he visto hoy tan azul, tan azul y líquida, que dejé de pensar por un instante. Déjame pasar por delante de tu cama, que he visto nuevas tretas entre tus piernas. Se rinde el cansancio, como el centro solo e infinito; se vuelve ante nuestros pasos. Te he encontrado en la vida, en los labios, en la traducción del tiempo. Gracias por haberme conducido hacia ese amor, hacia ese agua.  En el nombre de amor te dejaré el agua. Está fría la noche para la espera. Invéntame de nuevo si vas a volver. Tengo aquí tumbado tu recuerdo. Y cuando te acercas se me hace vivo. Acércate a mis sueños dudosos, a mis sombras, a este hombre inseguro, a mi lado inmortal. Después despertaremos dudosos de todas las sombras. Cae la noche, caen la dudas; que lo sepas. Que este amor inmovilizado sude palabras; recobre fuerza. Nos podríamos romper el reflejo de los espejos, como el tiempo en espera, como el silencio. Son las palabras que no tengo; pero espera. Si el amor viniese a pedazos entre dos aires abierto como un sueño desnudo, si viniese, digo, que nos pille soñando este Gran Sueño de la Vida.

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