miércoles, 22 de octubre de 2014

Por esa hoja de la despedida se abre el mar que fuimos



Son tibias tus murallas de lluvia, nos separan y arden. Arde el ayer como la hoguera del recuerdo, como un punto tibio del mar alejado. Y el allí ya no existe, ni el mar ( no pensaba en eso). No fue recuerdo: creo que fueron tus brazos. Creo que te diluiste en arena, donde se precipita el pasado. Por esa hoja de la despedida se abre el mar que fuimos. Ya sabes: nuestros besos simulados.

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