domingo, 3 de junio de 2012

No hay más alma que el cuerpo inmolado


Tweets del 23 mayo 2012

Cuando se desacostumbran los textos felinos
Desconstruir lo inacabado con las fauces abiertas
Corredor de fondo a cuatro patas
Lucidez horizontal y vertical, dame fuerzas, señora
Labios : estructura mínima, simple apariencia que engaña
Seguiré usando metáfora para comer en frío
La tregua compasiva de los golpes
respiran carne
Nunca he visto sonreír un campo
El campo corta toda respiración

Un apache, alegría de indio
sentado en una cueva
lee el valle
a brazos cruzados

Mi fatiga demente
me tiene entre ceja y ceja
Nudos de admiración y otras interrogaciones
Felicidad esclava de ti misma y de los que te buscan
Se me ha metido literalmente una pluma de ave en el ojo.
Ahora sé cómo se ve una pluma por dentro
Dulce río pájaro de agua
sin vuelo
El cielo está siempre abierto ¿no lo ves?
¿O es que buscas las puertas?

El niño adorado se ha despintado
desteñido, enjuagado
luce limpio de carne
y pelo tieso

Me hieres con suma dignidad

Y lo ciega con sus manos
¿O es la luz?
¿O el dolor de cabeza?
Son todas cosas cegadoras
Más el no querer ver
La ninfa se ha dejado caer harta de cantos

Todos contemplamos el río que pasa por delante de nuestra ventana
sin fuente ni desembocadura
sin mar ni agua
un río que solo ven los niños por la mañana

Al instante, él abre irónicamente el ojo
mira su mundo por entero
lo ve sin arreglo
sonríe sin disgusto
y vuelve a su sueño eterno

Su amplia frente ahumada
de chimenea reluce
a sus pies la piedra
soporta la noche

Esa sensación de estar yendo
bajo el mundo subterráneo de tus manos
desaparezco efímero
quedo
mudo quedo

Tu desconfianza me ha encerrado en la cueva que llevo siempre en el pecho
El clavo clavaba al sol en tu espalda
Somos dos monstruos de desamor de espaldas
Vi cómo invadías mi alma prevenida contra la palabra
pero no contra tu silencio
esa trama, esa argucia, tu bella tiranía
De amor muere el ave. Con su edad queda el nido


No seré enterrado en la tierra pecadora
La embriaguez del huevo tambalea la yema
agita la clara
escucha el murmullo de los ojos y tiembla

Venció a todas las bestias de la peste con procedimiento
Tan pronto como encontraron agua
le ofrecieron resistencia de mar
dique, piedra, ola
profundidad infinita líquida
más antigua que la tierra
móvil opulencia

Y si al gritar ante las patas de la venganza
sobresale la piel ofrenda de cuello
la yugular se entrega condescendiente
la lengua caída paga
muere el rencor para cualquier tiempo

No hay más alma que el cuerpo inmolado

Los sauces suplicantes solo lloran clorofila
buscando sus propias raíces
Con inmenso jadeo japones
abre el loto
rompe el kimono
en un saludo reverencial manos juntas

Sentirás en la mejilla una araña de la familia amorosa
cien patas cien pelos