sábado, 7 de enero de 2017

La llamada de nuestros ojos coincidían

Ella y yo tenemos dos o tres o más palabras confusas, una chimenea, un patio, una almohada y la piel; y el ombligo de los sueños. La llamada de nuestros ojos coincidían. El enigma se abría en la confusión de las mariposas. Lo siniestro adornaba las calles fuera de la puerta. Y el miedo era neblina corta de la mañana.