jueves, 26 de enero de 2017

Descubrí tu sombra

Impulsándome a la superficie de tu piel, entonces, descubrí tu sombra. Me ofrecías la parte de ti más desconocida. Desenroscaste mi ceguera. Abriste agujeros en mis manos, y de la duda un germen. Eras nueva en tus gestos eróticos, nueva como pasajera de otra cama. Tuve que reunir todas las fuerzas para no explotar como la dura corteza de un árbol longevo. Me sostuve en mi creencia para no tomar en serio mi propio espejismo. Me sostuve con duda. Transgredí los límites de la razón. Y seguí amándote como si hubiese entrado en un sueño.