domingo, 15 de enero de 2017

Con la boca llena de olvido

No puedo amarte como otro distinto; no está en mis manos, ni en mis pies ni en mi cabeza. ¿No ves, amor, que no cambio, que soy yo como el de antes? ¿Qué has hecho para olvidarte? ¡Tantos años fuera de la órbita de mis ojos que ya no me reconoces! Desapareces como el que no dice nada, como aquel que pierde la locura y ya no ve, sin cabeza, sin boca, sin preguntas y sin palabras. Te pillo, amor, con la boca llena de olvido.