miércoles, 11 de enero de 2017

Hicimos la insaciable noche

Hicimos la insaciable noche. Le hicimos una boca perpetua. Yo me llevaba a tus manos. Me arrojaba en tu lengua. Y salvajes, nos confesábamos en la oscuridad. Ahora gritan las paredes. La vibración del calor desuella. Mis brazos están pegados al silencio. Mi lengua muerta.