martes, 31 de diciembre de 2013

Y no me quejo del fuego sino de la llegada de la primavera


Que sepa usted
que estoy cantando.
llevado por tu canto.

Pasaba por tu Destino, primero.
con otro nuevo.
con estos ojos
lloraba el tiempo perdido.

Sembrando en ti una tierra nueva.
con trozos de mi carne.
incendiaba tu cuerpo
como al que no quiere nadie.

De noche de noche
ardíamos como hogueras.
y no me quejo del fuego
sino de la llegada de la primavera.

Te digo y desdigo
con mis manos blancas.

entran en tu casa prendiendo fuego.
olor de tu huerto germina bajo la llovizna.

.                                                                               ****