miércoles, 1 de enero de 2014

La hierba se anuncia en sus ojos


todo y nada por la hierba se anuncia
en sus ojos se ven la espiga
y un buen pensar de campo encendido
parece enemigo del pan que se come como trigo.

hay aún olor a horno entre el rocío
como yunque de la tierra, a la hierba pegado.

canto frío de oscuras horas
que en el fondo del río
se quedaron pegadas.

y nos dejaran hacer del pan la siembra
hacernos hombres con el canto en la boca.

al fin y al cabo, trigo somos de carne al sol asada.

y el otoño se repite como una promesa.

y mañana será siempre.
tan nueva, tan vieja,
como una mujer-historia sin arrugas.

no sabe dormir ni admite
que es misma y otra
pero admitir no puede su piel de manzana.

su frente es un martillo que alguien puso triste.

una fila de ojos en su rostro sembrados
se abren solo cuando alguien llega.

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