lunes, 13 de enero de 2014

Y cuando en ti siento la sangre



ternura,
vierte,
y cuando,
en ti siento
la sangre.

que, inmensa
toma la tierra arrogante.

tú, encima de mi amor,
henchido,
con mi alma tomada,
como una diosa, abierta,
en amor y carne.

encierras, preñada,
las luces del Universo.
con todos los embriones dentro.

En ese empuje,
todo en mí crece.
Jóvenes días de nuestros cuerpos.
como faunos como dioses.

mordían.

enramados en los árboles
dorados como estrellas
que por ti lucen.

El río de tu cuerpo toma agua de mi fuente.
tremendo como el mundo.

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