viernes, 27 de diciembre de 2013

Desnudas tus manos enfrente miran mi silencio como el que llama



Desnuda y dormitorio.
me hizo el vacío
preparando tu presencia.

La madera de los árboles en los armarios crujen.
La ventana, bocanada.

Un sillón me ofrece espacio.

Tomo asiento delante de tus piernas.
Desnudas tus manos enfrente
miran mi silencio
como el que llama.

El suelo es un metro.
duro como la distancia.

El gusto toma asiento.
Tus pies andan.

Y el olor llega hasta el borde de mi cara.

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