miércoles, 31 de mayo de 2017

Como el que come al azar hojas verdes

Me como las horas de carne de tu cuerpo como metáfora de una exageración amorosa. Me marcaban las horas tu pecho. Rodaban piedras por la boca. Y ardiendo te invento. Al borde de coger hacíamos el amor como lobos esteparios, solos y juntos en el azar del encuentro. Tomabas intensidad cuando estabas dormida. Reparabas nuestra cama como el que come al azar hojas verdes.