miércoles, 10 de mayo de 2017

Giraba la sombra de tu cuerpo

Giraba la sombra de tu cuerpo. La vi negada. No era espejismo de tus ojos. Se tumbaba sobre mi cama como reconocida. Le hice sacar sobre la sábana su sufrimiento. Un instante después, se derramaba sobre mi cuerpo. Y tuve que amarte. Hicimos el amor a deshoras, fuera de los relojes. Sostuve su errancia en mis manos. Vino la lluvia y te diluiste.