lunes, 1 de mayo de 2017

Y sabes que aún me ruborizo al besarte

Pasaban tus caricias como una marea en un hipnótico viaje. Tu dormido muslo y frecuente. La línea de tus ojos. El fondo del olvido yace dormido y frecuente. Eres pan de gaviota, mirada adorable, desnuda como un eclipse, como la noche, llena. Y sabes, que aún me ruborizo al besarte.