domingo, 28 de mayo de 2017

Vienes crecida y llena

Eras como la otra puerta que se abre para mi gran sorpresa. Vienes crecida, llena y crecida, con ese cuerpecito radiante. Me sacas tu sonrisa loca como si fuese la primera vez que respiras. Sacas tus jugos pendientes. Hueles a hierba. Y me ofreces como un regalo. Tu piel me hace llamadas nocturnas a medianoche. Tu boca se abrasa y calla. Me das tu lengua como buscando el infierno.