sábado, 13 de mayo de 2017

Tu boca orilla de mis besos

No tuvimos un instante de errancia en nuestras manos. Sonaba la lluvia como un rito. Tu boca orilla de mis besos. Apresados en sus manos oscuras llamábamos a la noche. Teníamos convulsiones de cuerpo y palabra. Mordíamos el deseo como frutas. Calculábamos las dosis del veneno.