miércoles, 1 de junio de 2016

Te amo fuerte como la noche larga

Con tus manos corres como agua de la huerta. En tus frutos veo el mundo. Y todo sucede llegado el deseo. Tus gestos no se desvanecen. Y desde ahora se borra el silencio. Era domingo y polvo confuso del camino. Mientras, las calles viejas pesaban. Confuso el silencio espera en la era. Granos, trigo, paja; un montículo vegetal sobre la tierra. Callo y hueles. Es el creciente verde que viene de la casa. ¡Espera! Te amo. Te amo fuerte como la noche larga.