domingo, 12 de junio de 2016

Y lo irrisorio de mi iris

¡En la puerta! ¡En la puerta! Era domingo y hoy te veo. Estabas en ese instante de la belleza. Me buscaron tus preguntas. Y lo irrisorio de mi iris, viendo siempre las mismas cosas, no supo, no pudo tomar tus reflejos. Hay que decir que por todos lados eras costado, costado y curvas. Y es, sin duda, difícil al ojo verte completa. Más allá de la mirada tengo que decir que desde siempre supe de mi ignorancia. Más lo supe contigo: la bella y complicada. Eso dicen pero no es así: es que yo soy muy simple; simple como una inocencia; como el agua que fácil corre; como el aire sin complicaciones. Simple te llevo conmigo. Simple en tu mano. Como un trozo, simple. Simple y de ti seguro. Mezclado con el tiempo simple. Expuesto al tiempo que me dejas. Crecido en mi invento, voy en tu tiempo escondido, en el sufrimiento de a lo mejor se acaba en la claridad de la noche.