miércoles, 29 de junio de 2016

Fue un por ahora en la curva del tiempo

Los gritos del agua. La habitación de la Tierra. El cercano mar. La multitud en el olvido. Y entonces, nos rodeaba la tarde. Quedaba todo lejos, lejos e incomparable. El corazón devoraba al desierto. Nadie sospechaba de nuestra presencia. Entonces, algo miente. Se nos puso el corazón vacío por un instante. No hubo indiferencia, ni sus latidos. Fue un por ahora en la curva del tiempo, en las escenas de nuestra memoria. Las ventanas se pusieron a recordar, con su voz imposible.