martes, 17 de mayo de 2016

Me regalas la vida rodando por tus manos

Y me regalas agua regalada rodando por tus manos. Cuando miro tus ojos contemplo el mundo; contemplo la almendra viva, su savia, la cremosa blancura de la vida. Vivo para contemplar la vida que te hace, tus inconsistentes nudos, las veces que has tocado. De todos los deseos que contigo han llegado aún tengo recuerdos. Recuerdos de reinicio, tus primeras palabras y algunas miradas sobresalientes. Porque todo sucede contigo; sucede como la vegetación y el canto, como la luz hecha, como los días nombrados.