jueves, 12 de mayo de 2016

En la magia de las entradas

En la magia de las entradas esperábamos nuestro turno. Al pie de las hojas se oían pasos. Ya sabes, que sin respirar, daba vueltas el mundo mientras que la vida enamorada perdía su inocencia. Aquellos tiempos fueron cálidos. En tu calidez se hizo el vino de la vida. Fue también una historia seca. Luego el fuego, luego las cenizas. Nos hicimos grandes deudores con las piedras del dinero en los bolsillos. Y ahora vuelvo, amor, al regalo de tu vida.