miércoles, 16 de marzo de 2016

La red es una parábola del Infierno, invisible bajo nuestros pies

Los cuadros se balancean sobre las paredes de los museos. Las piedras intentan retornar a las canteras. Eso hizo el temblor del mundo. Creció la palpitación vegetal. El juicio quedó pendiente entre anuncio y anuncio. Todos se espantaron entre injurias. ¡Que vengan, que vengan y se reúnan! gritaban. Se apoderó el síncope de la marcha. Os separará el veredicto del odio. La red es una parábola del Infierno, invisible bajo nuestros pies. Quien corre cae entre sus mallas y desaparece invisible.