viernes, 25 de marzo de 2016

Henos aquí en el paso a la noche

Y los muertos eran multitud y vivos. Ellos llaman a las catástrofes. Tienes el don de la lluvia. Y este es, amor, el gran ausente. Henos aquí en el paso a la noche. Mi mundo, emergiendo de tus aguas, emergiendo de tu cuerpo, toma hora de vida, más allá del eterno reposo. Estábamos en la simultaneidad del tiempo y otras opciones. Como si nos hubiésemos desdoblado: sí, uno y otro, tú y yo en las alas del viento. Con nuestro amor ausente y presente, súbita memoria de lo ido. Hallábamos ciudades encubiertas. En sus calles perdidas rehacíamos los pasos. Nos renace la memoria. Ahora, digo. Ahora que es pasado. Se me está variando el recuerdo. Se entreteje el tiempo. Aquí, allí, contigo. Y he de decir que esto me gusta. Seguiré en tu desvarío; porque es el único lugar donde me encuentro.