viernes, 24 de julio de 2015

Un te voy a decir cuando vuelvas


Me tienes en la mejor de las ausencias, ahí donde el viaje es imposible, donde estuvo el tiempo en espera / allí donde nadie se explica. / Sí, la espera es como una tarde donde se esfumó el tiempo. Entonces, la lluvia separa las calles / cuando dos son recuerdo. Colgaban de las ventanas las dudas como trapos sucios, día y noche. Y mientras, mis escaleras eran un laberinto. [Estábamos en un callejón sin salida, porque no había salida ni callejón.] Salir no me llevaba a ninguna parte. [Sí, calles, más bien nocturnas. Calles de gente con sonrisas extrañas, «gente de calle» apilada.] Volver era como la amenaza de la cueva. [Un laberinto de puertas, silencio de maderas. Unos platos rotos, gritos, gente hablando como discos continuos. El sudor de la noche pegado al pasamanos. Las rodillas dudosas. La respiración que tomaba el lugar de la palabra. Un te voy a decir cuando vuelvas.]