martes, 7 de julio de 2015

Con tu sexo abierto a la primavera.


Vamos a empezar a romper el pasado, los obstáculos, las risas no habidas, para quitar el absurdo y las heridas, para borrar el silencio de nuestras manos, para reactivar la saliva. El otro día fui a mirar tu ausencia y no te habías ido: estabas al final de una rama perdida, con tu sexo abierto a la primavera.