domingo, 12 de julio de 2015

A laberintos abiertos, preguntas envenenadas


Que sepas! que con tu mirada secreta estamos en el amor y otros laberintos. Estamos en las esquinas de los encuentros, en los «brazos pasadizos», en el acorde de las miradas. Estamos en un cuerpo sin palabras, en los laberintos abiertos, en las preguntas envenenadas. Que sepas como caen las noches, como se hacen nudos, como cada acto es ceguera, no nos hace salida desplegada a la vida. Pues, en esta dimensión del amor, somos huérfanos.