domingo, 22 de septiembre de 2013

Pone a los dedos cerrojos enroscados


no era perfecto ni hombre
ni abatido, ni pluma
y luego vino la muerte
como el que no quiere la cosa
fui mortal

todo está prolongado

y tú que te inclinas
ante la carne del vientre
como si tal cosa

y llegó al principio la madre.
y la mujer que da el mundo,
el deseo, la carne,
donde todo florece
replicando crueldad de la vida.

pone a los dedos cerrojos enroscados
de puño y letra,
del mal del tiempo
del mal de boca.

es un gozne líquido que sale del pecho.

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