viernes, 25 de septiembre de 2015

En el nido de los huesos, esas aves blancas



No serán palabras muertas las que como muros se queden dentro. ¡Te escucho, mi secreto! mi muro, mi sangre! No será esta tierra mezclada y repentina el final de las cosas. ¡Este hondo separarte! ¡Este dolor, esta hazaña! ¡Este hielo inadvertido! ¡Este horrible peso! Todo se borra en nuestro vientre negro. Las aves como barrancos y grietas de piedra. En la nada te miro pasión abandonada. En el nido de los huesos, esas aves blancas.