domingo, 27 de septiembre de 2015

En el chorrito débil de tu boca el rumor tomó al sueño como puerto a ninguna parte.



El chorrito débil de tu boca, en tu vientre negro, en tus nidos huecos. En tus muertos huecos, en las piedras del amor, en el poco de tus manos. En tus labios dices la espera, en tus brazos abandonados el abandono, en tu mudo silencio mudo, encontré labios de tormentas. En los ojos levantados ante la penumbra vimos que la oscuridad estaba muerta. Nos golpeó la sombra del tiempo, nos hizo cercanos, y el rumor tomó al sueño como puerto a ninguna parte.