miércoles, 12 de agosto de 2015

El remolino de nuestras bocas locas


El remolino de las piedras locas, sus filos de razón, sus catástrofes concentradas. Ahora me toca quedarme /
y decirte, que, aún lejos, despierto en ti. Eres el cultivo de mi mirada, donde tus palabras crecen, nocturnas, infieles. Los remolinos de la noche, del cuerpo, los del margen / esos del margen de la vida /
Y decirte que aquí ruedan montañas gruesas todas las noches. Llamas a mi parte, vuelcas mi pecho, tú en mi amor abrigada.