martes, 21 de febrero de 2017

Tomábamos tu piel

El sol pesado sobre tu mano hacía la siesta. También te esperaba como yo te esperaba. Ambos, acostados sobre tu vientre, tomábamos tu piel como una taza de té en primavera. Huele la tarde, huele. Huele a tu cabello solo sobre tu rostro. Tomo tus labios y tu hombro, tus ojos sonrientes hablando, tu suave respiración en mi boca.