martes, 28 de febrero de 2017

No hay espacio en tus ojos

No hay espacio en tus ojos para otro mundo. Doy gracias a Dios por haberme ellos tocado. De hecho, su veneno convierte mi amor en instante. Extendí mi falta y ausencia, mi alma y mi cuerpo, hacia tus manos siempre presentes. Volábamos sin cara de dolor, con ojos permanentes en nuestros ojos.